Asturias, destino por excelencia del turismo rural

Asturias

El gusto por el turismo rural ha hecho que todas y cada una de las provincias de nuestro país cuenten en su espacio con varias casas rurales en las que acogen a viajeros llegados de cualquier parte del país. Norte, sur, este u oeste, no importa el lugar en el que se ubiquen estos alojamientos, todas las zonas de España guardan ese pequeño rinconcito destinado al descanso y a la tranquilidad rural.

Pero por encima de todas las provincias se encuentra una que durante todas las temporadas, ya sea alta o baja, suele tener colgado el cartel de “completo”. Se trata de Asturias. Sus paisajes verdes, su frondosa vegetación, la hermosura de una tierra mágica y su perfecto clima, sobre todo en verano, anima a muchos viajeros a elegir este destino como el lugar ideal en el que pasar sus vacaciones estivales.

Las múltiples oportunidades de ocio que ofrece la tierra de Don Pelayo gracias a la playa, la montaña y los ríos (destacable es el descenso del Sella, al que acuden viajeros de todas las partes del mundo) la hace más atractiva aún. No importa lo que pretendas hacer en tus vacaciones, Asturias cuenta con una amplia lista de cosas y actividades que practicar.

¿Has pensado cuál será tu destino de vacaciones para este año? Si todavía no lo tienes decidido, Asturias sería una buena opción en el que seguro te falta tiempo para conocerla en profundidad.

Deportes rurales

EscaladaEl medio rural es la mejor opción para hacer algunos deportes que sin embargo, en la ciudad sería imposible practicarlos. Es el caso por ejemplo del senderismo, el piragüismo o la escalada. Algunos para conocer el entorno y otros para poner la adrenalina al filo de lo imposible, pero todos pensadas para hacer pasar unos momentos inolvidables.

Senderismo: en nuestro país encontrarás rutas de todo tipo. ¿Te gustan las setas? Rutas micológicas. ¿Los edificios antiguos? Rutas por la arquitectura popular. Todo lo que quieras estará a tu alcance, sólo tendrás que elegir el destino y comenzar a navegar por la naturaleza, por el ámbito rural.

Piragüismo: para aquellos lugares con ríos, el piragüismo se convierte en una opción atrevida y refrescante. Cuando las altas temperaturas se adueñan de las zonas del interior los días se hacen eternos y tienes que estar refrescándote continuamente. Por eso qué mejor que practicar el piragüismo que además de mantenerte fresquito te aportará aventuras inolvidables.

Escalada: no apto para los que padecen vértigo. Puede parecer una actividad peligrosa, pero si contratas los servicios de empresas responsables y con años en el sector no tiene porqué pasar nada. Es una buena opción si eres un apasionado de las alturas y quiere vivir experiencias nada comunes al día a día.

Y todo esto, cómo no, siempre en el ámbito rural, rodeado de naturaleza y con un medio ambiente más saneado que el de la ciudad.

Imagen: Ankargel

Destinos rurales, preferencia vacacional

El turismo rural cada vez está más presente en nuestras vidas. Cuando planeamos con amigos, con la pareja o la familia una escapada de fin de semana, en lo primero que pensamos es en el campo, la naturaleza, los animales, el relax. Es precisamente esto último, el relax, lo que nos invita a decantarnos por este destino. La calma, el silencio, el descanso, la tranquilidad son las primeras razones que nos llevan a elegirla.

Descansar en la naturaleza

No importa la edad del viajero, el medio ambiente siempre se encuentra entre las preferencias de jóvenes y mayores. Podría decirse que como marcan los juegos, la naturaleza es apta para personas de 8 a 80 años. ¿Por qué? En primer lugar porque el campo da la posibilidad de contactar con un medio al que normalmente no estamos habituados. Los grandes pueblos y las ciudades no dejan tiempo para relajarnos, y el campo es la mejor opción para entrar relacionarnos con gente del lugar, con los animales que viven en este espacio, practicar todo tipo de actividades que nos ayudarán a regresar con mejor humor al trabajo, al colegio.

Para los más mayores, la naturaleza les lleva a rememorar época pasadas, donde los ruidos de los coches y las industrias eran prácticamente nulos. Significa volver a sus antepasados de silencio y tranquilidad, a los pequeños pueblos donde todo el mundo se conocía y guardaba estrecha relación.

Lo rural está ganando espacio a las ciudades, un espacio que cada vez tiene más éxito en las vacaciones de verano.