Rutas del vino para esta Navidad

Para muchos el vino es la bebida perfecta con el que acompañar cualquier momento: en la comida, en las cañas con los amigos, en una cena elegante…Sea cual sea la ocasión, un buen vino la endulzará. Por eso, los más fieles, no dudan en participar en las rutas que recorren los lugares más significativos de esta exquisita bebida.

Viñas

La Ruta de la Ribera del Duero, te llevará por pueblos como Aranda de Duero, Peñafiel o San Esteban de Gormaz. Localidades en la que la cultura del vino lleva instalada cientos de años y alrededor de las cuales gira el día a día de sus habitantes. Caminar por sus calles es respirar el aroma del vino, pasear por el campo es tener la oportunidad de ver las hectáreas de viñedos en los que crece el producto del que después se extraerá el caldo, una cita imperdible.

Pero no sólo en la Ribera del Duero encontramos estas rutas. También en Madrid hay espacio para poder conocer más de cerca esta cultura que se impregna en el día a día de sus habitantes. En la subzona de San Martín de Valdeiglesias, encontrarás cuatro bodegas (una en Cenicientos y las restantes en San Martín de Valdeiglesias) que podréis visitar para conocer más de cerca cómo es el tratamiento del vino antes de ser embotellado y salir a la venta. Cientos de barricas almacenan en su interior miles de litros que después son repartidos por todo el territorio internacional.

Interesante es también la ruta del vino Somontano, en Huesca. Este territorio, te hará sentir la magia del vino, respirarlo, ver como se adhiere a tu ropa, a tu paladar. Con ella recorrerás una selección de las mejores bodegas de la zona donde aprenderás más acerca de la recogida de la uva, de su cuidado, de su transformación, embotellado y posterior distribución. Un proceso complicado en el que cada vez trabajan más personas especializadas para que todo esté perfecto a la hora de la venta.

Deportes de interior, ¿cuál practicas tú?

Se aproximan las navidades y las oportunidades de ocio no se incrementan, sino que  nosotros disponemos de más tiempo para poder hacer cosas que en cualquier otra época del año nos resultarían impensables. Muchos viajeros aprovechan para viajar al interior de España, y al mismo tiempo que descubren una zona desconocida hasta el momento, practican actividades que su día a día o sus ciudades no les permiten hacer.

Espeología

Hablamos cómo no, de deportes de aventura en la montaña o en el agua, que ponen la adrenalina de muchos de ellos al límite, experimentando sensaciones que nunca antes habían vivido. Lugares como los Picos de Europa permiten practicar la escalada por numerosas vías y colinas, para los que se necesitará emplear toda la fuerza y la energía que tengas en tu cuerpo.

En el interior de Alicante los viajeros apasionados por el riesgo encontrarán actividades para practicar tanto en la tierra, como en el agua o el aire. Empezando por el primero, el barranquismo, la espeología (rutas por el interior de las cavernas) o el senderismo animan a muchos a ir hasta Alicante para pasar unos días de aventura. Tanto para los pequeños como para los más mayores, dar paseos en globo es un sueño que, ahora, podrás hacer realidad. Por algo más de 100 euros es posible viajar por el aire disfrutando de unos paisajes maravillosos.

La Sierra de Albarracín es famosa por el nacimiento del río Tajo, pero también por la multitud de actividades que podréis disfrutar en ella. Por las condiciones del terreno, los aficionados a la bicicleta encontrarán aquí el perfecto lugar donde poder disfrutar de unas jornadas subidos a lo alto de su vehículo preferido. Mientras, también tendrán la posibilidad de contemplar unas hermosas imágenes hacia la sierra, donde el color verde se convierte en el auténtico protagonista del paisaje. Además de las rutas que podrás recorrer tú como quieras, también hay una serie de concursos y competiciones a lo largo de todo el año en las que, inscribiéndote previamente, podrás participar.

De ruta por la Comarca del Matarraña

En la Comarca del Matarraña, más conocida popularmente como “de las maravillas”, en Teruel, tienes un espacio perfecto donde compaginar las visitas históricas con las naturales. Está compuesta por los siguientes municipios: Arens de Lledó, Beceite, Calaceite, Cretas, Fórnoles, La Fresneda, Fuentespalda, Lledó, Mazaleón, Monroyo, Peñarroya de Tastavins, La Portellada, Ráfales, Torre de Arcas, Torre del Compte, Valdeltormo, Valderrobres y Valjunquera.

Comarca del Matarraña (Teruel)

En su interior se encuentran un sinfín de maravillas que no podrás olvidar. Para empezar, su riqueza paisajística y todo lo que se encuentra en su interior, les ha valido a los turolenses para que esta zona haya sido calificada como Reserva Nacional de Caza y Área de Importancia para las Aves.

El patrimonio histórico que se levanta sobre los cimientos del pueblo tampoco hay que dejarlo de lado. El Palacio del Marqués de Tosos, en la Fresneda es un viejo caserón en el que se representa perfectamente el estilo arquitectónico de la época. En sus tres balcones se puede apreciar la inmensa labor de rejería que se llevó a cabo en su construcción.

Otro ejemplo es el de Pañorroya de Tastavins y el Santuario de la Virgen de la Fuente. Fue declarado Monumento Nacional en 1931 y Patrimonio Mundial en 2001. Cuenta la leyenda que allá por el silgo XIII apareció la imagen de la Virgen, lo que hizo que la afluencia de peregrinos y visitantes se incrementara.

Pero no sólo tendrás que quedarte con el aspecto natural. También la gastronomía tiene un espacio importante reservado en esta comarca. Si hay algo que nos distingue del resto de países es el jamón. En ninguna otra nación saben cuidar a los cerdos como lo hacemos aquí. Y esto tiene un resultado más que obvio. En Teruel son expertos en este producto, llegando a lograr el jamón de la zona, la Denominación de Origen. Del cerdo y su carne, pasamos a las cabras y su leche, que transformada en queso, da como resultado un exquisito producto al que muy pocos se pueden resistir.

Si resumimos, la Comarca de Matarraña, en Teruel, es un conglomerado de aspectos rurales que hacen de esta zona turolense, el perfecto lugar para una escapada de fin de semana.