Comienza la temporada de caza

Es un hecho que el otoño ya está con nosotros. Empezamos a notarlo en las temperaturas y en la longitud de los días. Si hace unos meses nos levantamos con el día bien amanecido y a las 10 de la noche todavía continuaba siendo de día, esto ha cambiado, y además de una forma bastante acelerada. Damos la bienvenida a los abrigos y a los días cortos.

Caza

Para muchos será un disgusto, aunque para otros significa la apertura de la veda de caza, una actividad que reúne cada año a miles de cazadores por todo el campo de España. Precisamente esta actividad cinegética se convierte en un reclamo turístico para muchos viajeros. Poder acompañar a los cazadores a primera hora de la mañana en este hobbie es cada vez un reclamo más solicitado no solo por habitantes de ciudades, sino también por los propios lugareños de pueblos y municipios más pequeños.

Muchos lugares de España son protagonistas de la caza, pero especialmente la zona del centro peninsular tiene una marcada cultura “cacera”. Por eso es interesante acompañar a los cazadores durante un día y ver en qué consiste esta tradición que se conserva desde hace cientos de años.

El día para un cazador comienza a primera hora, cuando “las calles ni están puestas”, cuando al sol todavía le quedan algunas horas para despertar. Reunidos todos, se toman su particular cafetito para entrar en calor y tras unos minutos de parloteo, cada uno coge su coche (normalmente furgoneta, para luego cargar los premios) y se adentra en el interior de la naturaleza, del campo. Allí en grupos o individualmente comienzan con la matanza, una tradición que suele durar hasta medio día.

Los animales que durante estas fechas se convierten en el objetivo de las escopetas son los conejos y las liebres principalmente, aunque también las palomas a veces llaman la atención de estos cazadores.

Una vez terminada la jornada de caza del domingo, la materia obtenida se pone en conjunto y se reparte, pues no siempre cada cazador quiere toda su adquisición y prefiere dársela a algún compañero para que no acabe desperdiciándose.

Si te gusta el campo, no dudes en asistir a una de estas actividades que se producen en el campo, lo que ocurre alrededor de ella es una auténtica liturgia.