Cataluña protege sus ríos y pozas

397752Con la llegada del buen tiempo comienzan a verse cada vez mas afluencia de turistas que, cuando la playa no está a mano, recurren a visitar alguna de las muchas pozas y ríos del interior.

La masificación de estos lugares como destinos turísticos ha provocado que en los últimos tiempos sean muchos los ayuntamientos que se deciden a implantar medidas para intentan controlar este flujo de visitantes cuya presencia masiva afecta al ecosistema. Localidades como Arnes o La Riba ya han creado aparcamientos cercanos a estos lugares de destino a la vez que limitan el aparcamiento fuera de éstos gracias a la colaboración de Mossos d´Escuadra y Agentes Rurales, logrando de esta forma limitar el acceso en coche, lo que reduce de forma considerable el numero de visitantes, protegiendo así el espacio del Parque Natural dels Ports y el río Estrets en el caso de la localidad de Arnes, y el río Brugent en el caso de La Riba, donde los turistas se han reducido entorno a un 40 % tras la implantación de esta medida.

3581587613_9e0dd62489El control del estacionamiento no es la única forma que tienen los ayuntamientos del interior de Cataluña para limitar el flujo de turistas y proteger estos espacios. Ayuntamientos como Borredá, en la zona de Berguedá, han implantado una series de mediadas más extremas para controlar el acceso a la riera del Merlés, que ha llegado a recibir hasta a 3.000 visitantes algunos fines de semana de agosto.

Aquí se ha prohibido totalmente el estacionamiento, se impide el acceso de autocares y se vigila la zona gracias a la colaboración del municipio con Agentes Rurales y Mossos.

Esta lotería de medidas se ha topado con la oposición y descontento por parte de algunos de los empresarios de la zona, como dueños de campings, que se quejan de la extrema dureza del ayuntamiento, alegando que es una minoría los turistas que dejan desperdicios en el rio o aparcan sobre campos de cultivos, por lo que se podrían imponer unas medidas más permisivas.

En el punto más radical encontramos el consistorio de Campdevànol, donde la formula ha sido drástica. Tras un debate con los vecinos para decidir como proteger el
del masivo tráfico de bañistas, se decidió prohibir completamente el baño en el río.

Es una muestra más de como no solemos apreciar lo que tenemos hasta que se pierde, en este caso como medida de protección. Estos espectaculares rincones son espacios magníficos para escapar del calor del verano, pero debido al mal uso por parte de algunas personas, que no son capaces de comprender que la naturaleza hay que cuidarla , ahora sufriremos todos las prohibiciones que, aunque estrictas, parecen necesarias para no terminar trasformando estos lugares en vertederos.